Cadencias

Enriquito se sienta sobre su taburete al darme, sonriente, la bienvenida a su taller. Charlamos un rato y luego enciende su cigarrillo, se levanta, y vuelve al trabajo. Y ahí, con los mil colores y ruidos de su taller de fondo, todo se vuelve un torbellino de humo, radio vociferando, el serrín volando de su cepillo…
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